Desde las escuelas de tiempo libre hay una preocupación por su formación y adiestramiento en estos temas, pero cuesta incorporar programas de educación para la salud en las programaciones de los centros, aunque las posibilidades sean muchas. La educación para la salud que se practica en la edad escolar es la más eficaz y rentable, por ser el niño el más receptivo de los educandos, al ser un sujeto en formación, con gran capacidad de aprendizaje y asimilación de hábitos. La educación para la salud supone facilitar la adaptación voluntaria de los comportamientos de los responsables, de los técnicos y de la población a través de experiencias de aprendizaje complementarias que mejoren la salud del individuo o la colectividad2. Es probable que existan tantas definiciones de educación sanitaria como expertos profesionales, organismos e instituciones oficiales que han intentado definir este concepto1. Las personas con menor nivel educativo tienen un peor estado de salud, una menor probabilidad de adoptar conductas saludables (alimentación, actividad física, consumo de tabaco…), así como peor salud mental y mayores problemas para llevar a cabo las actividades diarias. Educación sanitaria y promoción para la salud.
Pero también el hospital, el centro de salud, los lugares de trabajo, los locales públicos, las asociaciones, etc. La familia, la escuela, los iguales, los medios de comunicación de masas, la publicidad, etc. son elementos del proceso de socialización muy importantes que debemos tener en cuenta. El fundamento de la EpS tradicional lo constituía la concepción biomédica de la salud y la enfermedad, con lo cual su objetivo consistía en prevenir la enfermedad, fundamentalmente infecciosa, como ya hemos visto. Sin olvidarnos de que en otros apartados, también puede jugar algún papel, más o menos importante, el aspecto conductual. Si hacemos un análisis de los principales factores de riesgo de estas dos primeras causas, que como hemos dicho, constituyen casi las dos terceras partes del total de muertes, podemos apreciar que la mayor parte de ellos son factores de riesgo conductuales, es decir, factores que tienen que ver con nuestra forma de vida.
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El trabajo de las Escuelas Promotoras de Salud ha ayudado a establecer pruebas sólidas sobre los beneficios de esta acción conjunta, tanto sobre la salud como sobre los resultados educativos. Una ventilación inadecuada, ruido, escaso confort térmico, humedad y polvo tóxico son algunos de los elementos que pueden tener un impacto negativo en la salud. La rotación frecuente de personal disminuye la calidad del sistema educativo y tiene un impacto desproporcionado en el alumnado de los grupos socialmente desfavorecidos. El agotamiento no solo tiene consecuencias para la salud del profesorado, sino también para la comunidad y afecta la capacidad del sistema educativo para retener al personal. Por otra parte, los y las estudiantes que no gozan de https://controlaladiabetes.com buena salud tienen mayor dificultad para concentrarse y aprender y mayores niveles de absentismo. Es importante entender que la mejora de la salud y del bienestar del equipo del centro redundará también en la salud y el bienestar del alumnado.
Contar con un Seguro MAPFRE de Salud siempre es una ayuda para estar tranquilo pues sabes que cuentas con un cuadro de profesionales a tu servicio. Adquirir buenos hábitos es la mejor medida a seguir para conservar la salud. Resulta mucho más ventajoso seguir los consejos que protegen y garanticen la salud. Mientras se conserva la salud, no se es consciente de la importancia que tiene, sólo cuando disminuye o se pierde se trata de hallar los medios para sanar. Los ancianos, como grupo, responden positivamente a los consejos sobre prevención y son capaces de modificar sus hábitos incluso después de los 75 años.
Revista Española de Educación Médica
O tengo que preparar un examen y sólo puedo dormir 3 horas al día, pero me bebo una solución y me siento como si hubiera dormido ocho horas y, además no repercute sobre mi salud. Incluso algunas vacunas han conseguido erradicar enfermedades como la viruela. Cuando se habla de Promoción de la Salud y de EpS, no podemos olvidarnos de los cambios ocurridos en el patrón de mortalidad y morbilidad durante las últimas décadas en los países desarrollados. Y, por último, en lo que hace a la formación, hay algunos ejemplos de planes de estudio de medicina que dedican 1 hora a la EpS en toda la formación pregrado.
El nivel educativo se asocia a comportamientos saludables y mejora los resultados de salud a lo largo de la vida. Por ello, se hace necesaria una efectiva coordinación entre las políticas de salud y las políticas de educación , promoviendo la equidad. Por otra parte, es una de las maneras más poderosas de mejorar la salud de las personas y garantizar que los beneficios se transmitan a las generaciones futuras. La Declaración de Incheon corrobora que la educación es el medio más eficaz de lograr la igualdad entre hombres y mujeres, propiciar la plena participación social y política de las niñas y las mujeres y empoderarlas económicamente. La evidencia científica sugiere que los niños y niñas y las personas jóvenes sanas tienen más probabilidades de aprender de forma efectiva cuando tienen mejor salud.
- Las alianzas con líderes comunitarios pueden mejorar la efectividad y el alcance de los programas comunitarios de educación en salud.
- Resulta mucho más ventajoso seguir los consejos que protegen y garanticen la salud.
- Si hacemos un análisis de los principales factores de riesgo de estas dos primeras causas, que como hemos dicho, constituyen casi las dos terceras partes del total de muertes, podemos apreciar que la mayor parte de ellos son factores de riesgo conductuales, es decir, factores que tienen que ver con nuestra forma de vida.
- Escolares de todo el mundo han demostrado ser buenos maestros de sus mayores que no han podido beneficiarse de una instrucción básica acerca de lo que constituye una vida sana.
En cuanto al porcentaje de estas causas con respecto al total, dos tercios de todas las muertes son debidas a las enfermedades del aparato circulatorio y a los tumores malignos (40,7% y 23,9% respectivamente), seguidas a más distancia por las enfermedades del aparato respiratorio, digestivo y las producidas por causas externas. Por tanto, en Cantabria se muere de una forma similar a la media nacional, aunque las cifras son ligeramente inferiores para las muertes por enfermedades del aparato circulatorio y un poco superiores en el caso de los tumores y enfermedades del aparato respiratorio. En quinto lugar aparecen las enfermedades del aparato digestivo para los hombres y las endocrino metabólicas para las mujeres.